miércoles, 24 de junio de 2015

Narcotráfico: poderes en la sombra y su impacto oculto en la vida de las mujeres en América Latina




El Fondo de Acción Urgente de América Latina promueve desde 2013 la iniciativa colaborativa Mujeres, Resistencias y Poderes en la Sombra que implica un diseño e implementación de acciones de manera conjunta con otras activistas, organizaciones de mujeres, académicas y con aquellas que inciden en políticas públicas en México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Colombia, Ecuador y Estados Unidos.


La publicación es fruto de la suma de esfuerzos de activistas e investigadoras interesadas en visibilizar los efectos del tráfico de drogas y “poderes en la sombra” asociados a éste en la vida de las mujeres en Latinoamérica.
El objetivo de este trabajo es identificar la información existente sobre la dinámica específica en Latinoamérica y mostrar las principales dimensiones del problema con el fin de buscar caminos de incidencia en la defensa de los derechos de las mujeres.

Documento disponible en: http://issuu.com/fondodeaccionurgente-al/docs/narcotr__fico_y_poderesenlasombra

http://www.fondoaccionurgente.org.co/

Género y Drogas


Las mujeres sufren mayor vulnerabilidad por
  • Menor seguridad económica
  • Violencia de género física y sexual
  • Mayor estigmatización y discriminación
  • Menor poder de incidencia en decisiones
  • Falta de reconocimiento de derechos y necesidades
Las necesidades específicas de las mujeres que usan drogas son frecuentemente ignoradas y marginadas en las políticas, programas y servicios. 
Las mujeres son más vulnerables a los efectos negativos del prohibicionismo.
La intersección entre desigualdad de género y criminalización del uso de drogas aleja a las mujeres de los servicios sociales y de salud. 

La Red Internacional de Mujeres y Reducción de Daños (@WHRINWomen) llama a:
  • Terminar la guerra contra las drogas. Las personas que usan drogas no deben ser criminalizadas. 
  • Alternativas a la prisión. La prisión no es un remedio efectivo, tiene impactos sanitarios y sociales negativos y de larga duración. 
  • Mayor información estratégica. Se necesitan datos agregados por género acerca de cantidad de población, acceso a servicios y otra información relevante 
  • Servicios de reducción de daños sensibles al género. Confeccionados de acuerdo a las necesidades y prioridades de las mujeres, e integrados con otros servicios sociales y de salud para mujeres. 
  • Fortalecimiento de capacidades y recursos. Hacia el desarrollo y ampliación de escala de los programas y servicios de reducción de daños acordes al género. 
  • Abordaje de la violencia contra las mujeres. Fortalecimiento de los mecanismos de protección legal y social para la población actualmente criminalizada

martes, 23 de junio de 2015

Apuntes sobre la medicalización como trasfondo de la intervención social

Texto completo disponible en http://issuu.com/federiconantes/docs/medicalizaci__n_e_intervenci__n_soc/1

"Comprender a la medicalización como el trasfondo de la intervención social tal vez permita abrir nuevas posibilidades de mirada, estudio y análisis, tanto a la genealogía del pensamiento social como hacia los dispositivos de intervención."

Capítulo 1 . Enfermedad, Medicina y Temor. Los determinantes del medio y la epidemia de Peste Negra.

Capítulo 2 . Apuntes para el estudio de la genealogía de la Cuestión Social en América. Buenos Aires Siglos XVII, XVIII y XIX. Ciencia, Ilustración y Revolución

Capítulo 3 . El Trasfondo Cultural de la Intervención. Una mirada al siglo XVIII

Capítulo 4 . Ilustración y Revolución (Los inicios del Pensamiento Político Argentino, su expresión en las primeras nociones de construcción de la idea de ciudadanía) 

Capítulo 5 . Naturalismo, Realismo Literario y la explicación de los fenómenos sociales

Capítulo 6 . El Higienismo Argentino, narrativas, escritos y prescripciones 


martes, 16 de junio de 2015

Trazar caminos de encuentro

Diálogo con Paula Goltzman.

Publicado en: Débora Kantor (2008) Variaciones para educar adolescentes y jóvenes. Buenos Aires: Del estante editorial.

Disponible en: http://issuu.com/federiconantes/docs/goltzman_2008_-_trazar_caminos_de_e/1

Extractos:

"Muchas de las personas que usan drogas,
sobre todo los más jóvenes, están y pasan gran parte de su vida en lo que
podríamos denominar genéricamente la calle: las esquinas, los baldíos, los lugares
de encuentro como pubs, pooles y plazas de los barrios. Desde hace mucho
tiempo, venimos percibiendo que esos son espacios privilegiados de intervención.
Esa perspectiva confronta con los discursos y las intervenciones más
habituales. Las organizaciones comunitarias, por ejemplo, procuran generalmente
sacar a los pibes de esos contextos; la idea que prima es que hay que
correrlos de esos lugares y lograr que vayan a las instituciones para realizar
determinadas actividades. (...)

Nuestra propuesta hacia las organizaciones
con las que trabajamos no es nada original en ese sentido; hay muchísimos
antecedentes de lo que llamamos un trabajo en calle, en el sentido amplio
de calle, con todas esas posibilidades y espacios que señalé antes. En definitiva,
es eso: actuar donde los pibes se encuentran; ninguna pretensión, por
lo menos en el inicio, de que los pibes dejen sus lugares para ir a algún otro
a realizar un taller o una actividad. De lo que se trata es de establecer un diálogo, 
y podemos dialogar en esos espacios (...)

Gran parte de la vida de los pibes, sobre todo de los sectores
más pobres, pasa en esos espacios, y es ahí donde uno debe y puede poner
una palabra, buscar y construir otros sentidos para ese espacio que es la calle.
Y es allí donde se abre la posibilidad de establecer la confianza con los pibes,
vínculos con ellos que facilitan otros objetivos, porque el primer objetivo,
cuando encaramos el trabajo, es contactarnos, al comienzo no hay más que eso. (...)
después, de a poco, mucho más que eso, después viene ese plus
que se va construyendo junto con los grupos, con los pibes, con los usuarios,
con quienes estés trabajando. Pero el primer objetivo es la confianza, no hay
ninguna otra pretensión. Cuando lo que se plantea es «la reducción de daños»
como enfoque y estrategia de trabajo, los objetivos básicos, iniciales, son sumamente
cercanos, de bajo requerimiento. Posteriormente hay posibilidad de
otros objetivos. En ese bajo requerimiento, sobre todo con los pibes con los
cuales trabajamos –los más vulnerabilizados, los que viven en condiciones muy
precarias–, el objetivo básico es establecer este contacto y que los jóvenes puedan
llegar a identificar, a reconocer a ese promotor que está trabajando en la
calle como un puente para el diálogo, como alguien que trae otros elementos
simbólicos de discusión sobre el tema de drogas o sobre otros temas que preocupan
a los pibes. (...)

En los pibes habla más el mundo que en los adultos

Artículo publicado en Página 12
9 de septiembre de 2011

Por Flor Monfort
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Una experiencia de seis años en la escuela primaria 105 y la secundaria básica 39 de González Catán, Partido de La Matanza, dio como resultado el recorrido de Imágenes de lo no escolar (Paidós), de Silvia Duschatzky y Diego Sztulwark. De alguna manera, de este libro se resume una mirada diferente sobre cómo sostiene, estimula y recibe la escuela a los chicos y chicas. Duschatzky define la investigación en modo de pregunta y en relación directa con las cosas, con la práctica, que no nacen de tomar esa práctica como un objeto para manipular o entender, o adosando una serie de significaciones sociológicas sino encontrando imágenes, figuras, conceptos que a su vez hagan que algo se siga abriendo cada vez más, produciendo alguna cuña en el modo de relación con esas experiencias. En 2002, junto a Cristina Corea, Duschatzky había publicado Chicos en banda (Paidós), testimonio que marcó un punto de inflexión en su modo de investigar. Chicos en banda nació post 2001 y sintetizaba la ambivalencia de “estar en banda” como estar agrupado, estar con otros, y también el “estar en banda” en la vida, “a la buena de Dios”. La crisis institucional había instalado frases como “los pibes no son lo que eran” y una estabilidad desvencijada marcó aquel trabajo pero hoy, diez años después, el desmembramiento es algo viejo, algo de lo que ya no tiene sentido dar cuenta en la escucha hacia los chicos y chicas.

Sin embargo ustedes hablan de la destrucción de un suelo cohesivo...

–Sí, pero lo que más nos interesa mostrar no es lo que se perdió o lo que se destruyó porque de eso ya se habló. Lo que más nos interesa mostrar es todo lo que se va armando: qué es pensar los desechos, qué es crear situaciones entre quienes habitan una situación que en principio es de malestar o de desprendimiento y desconcierto. A nosotros no nos interesa más hablar de la caída de las instituciones o del desfondamiento, de eso dimos cuenta en Chicos en banda. Nos interesa hablar de cómo se piensa y se transita este suelo mostrando los interlocutores, las alianzas, mostrar lo que viene a liberar algo. Cuando todo empieza a quebrarse se puede llegar a armar otras formas de intercambio, se arma otra historia para los que habitan esa invención de otras formas de gestión de la vida social.

Jóvenes y uso de drogas. Implementación de un dispositivo de atención en el ámbito escolar

Por Jorgelina Di Iorio; Paula Goltzman; María Pía Pawlowicz; Javier Castagnola;
Damián Fernández Courel; Lila Solano, Gastón Núñez
Intercambios Asociación Civil/ Fundación Armstrong
2012

Disponible en http://issuu.com/federiconantes/docs/j__venes_y_uso_de_drogas._implement/1

Ver también http://ficherofn.blogspot.com.ar/2015/06/no-te-sientas-zarpado-promocion-de.html


Extractos:


"(... )En el caso de los jóvenes, la preocupación por el consumo de drogas es parte de la agenda pública en general, y de la de las escuelas medias en particular, siendo el enfoque preventivo el que hegemoniza dicha agenda. 

Según Touzé (2010), la formación sobre el uso problemático de drogas y su prevención responde, generalmente, a enfoques reduccionistas y monodisciplinares, que reduce el problema a los efectos producidos por el uso de drogas. Las cuestiones relativas a la atención del uso problemático y al tipo de dispositivos posibles desde el espacio escolar están menos desarrolladas. Y cuando aparecen se presentan como nuevas formas de castigo y de control social, en tanto que el uso de drogas se define como práctica social desviada (considerada como delito o enfermedad), individualizándose las dificultades humanas y minimizando su naturaleza social (Touzé, 2006).

El acercamiento en el ámbito educativo al tema drogas se caracteriza en general por traducirse en propuestas centradas en lo preventivo, donde se focaliza en los jóvenes sobre la base de definiciones del riesgo (Kantor, 2008).

Con frecuencia se escucha en el ámbito educativo que la función de la escuela debe ser estrictamente prevenir y que la atención debe ser por “fuera” de la escuela. Son típicas por ejemplo las clases donde se describen las sustancias ilegales y sus efectos químicos en el cuerpo. 

Siguiendo a Di Leo y otros (2011), las propuestas preventivas, en su mayoría, podrían responder a conceptualizaciones de los adolescentes y los jóvenes basadas en la negación de sus capacidades y en la negativización de sus prácticas (violencias, transgresiones, riesgos sociales), que configuran escenarios institucionales en los que se “obstaculizan las posibilidades de (re)construcción de lazos sociales y los trabajos de reconocimiento mutuo, fundamentales no sólo para el fortalecimiento y/o institucionalización de todo tipo de estrategias de promoción de la salud en ámbitos educativos y, en general, para la reconstrucción, fortalecimiento y relegitimación de la escuela secundaria en el contexto actual” (Di Leo y otros, 2011:7).

A esta característica de los espacios de atención, también se suman otras limitaciones propias de los modelos sustentados en la abstinencia, así como también las dificultades en la accesibilidad para los usuarios de drogas a los servicios de salud y salud mental. Frente a esto, los dispositivos de atención basados en intervenciones territoriales, y fundamentados desde el paradigma de la reducción de daños han ido ganando aceptación. En ellos se consideran las relaciones de las personas, las sustancias y los contextos de uso, adecuándose las intervenciones a las características de los usuarios y de la comunidad donde se implementan (Galante y otros, 2009). (...)


Cortes y pasajes

Por Débora Kantor (2010)
Artículo publicado en Revista La Tía nº 8, disponible en http://www.revistalatia.com.ar/archives/date/2010/08 
Desde que las ansias de gloria de un país hecho pelota se desvanecieron en un control antidoping, una expresión comunica sin equívocos la clausura sin retorno de la ilusión: “me (le, nos) cortaron las piernas”.
Increíblemente, años más tarde de aquella desazón, adolescentes y jóvenes de los márgenes, que cotidianamente renuevan como pueden sus ilusiones magulladas o capean la clausura del futuro a fuerza de doping sin control, adoptaron una muletilla (sic) de origen insondable: “corte”. Mientras sus congéneres de otros sectores sociales persisten en el uso del “tipo” y el “o sea”, mientras en otros ámbitos, a otras edades, se abusa del “digo” y el “a ver”… ellos dicen “corte”.
“Los deportes, los talleres, corte, todo eso nos gusta. A veces se arma bardo, corte que nos agarramos entre algunos, las pibas protestan, corte nos quieren echar, pero después está todo bien. A mi lo que más me gusta es el cine, corte, mirar pelis o filmar también… Corte el año pasado hicimos una buenísima”.
“Yo vengo acá, corte, y estoy bien, pero después cuando vuelvo por la calle me quiero morir, corte que no me da ganas de nada. En mi casa todos me bardean, me pegan, corte me hacen lavar los platos de todos mismo si no yo no comí. Corte así, todo el tiempo…”.